Esta playa se llama San Pedro de la Ribera, es la primera vez que la visito, y a pesar de ser una playa pequeñita, me encanto, pues hacia tiempo que no veía en la orilla de una playa, algas, eso significa que tiene vida. Cerca de la orilla, si te pones a bucear un poco, encontraras algas de colores, violeta, dorado…. y hasta una lubina. Esta bastante limpia y a su margen derecho desemboca un río de aguas cristalinas. También tiene un prado con mesas y banco, para aquellos que no les guste mucho la arena. Único inconveniente, que debido a las obras del puente, un domingo por la tarde, te puedes encontrar con caravana de incluso dos horas.
